Amigos del Pensamiento Libre

La herida del Síndrome Tóxico aún permanece abierta

Comunicadores como Iker Jiménez han tratado de cerrar el caso ocultando a toda costa una determinada línea de investigación considerada por diferentes personas como la más cercana a la realidad de los hechos. Así a través del reportaje audiovisual - y su consiguiente reflexión- emitido en su programa sobre el denominado "Síndrome Tóxico" -recopiló toda la información previa ya puesta a disposición de la sociedad española por otros periodistas, dándole una excelente presentación técnica, presentándola como propia, abordando todas las líneas de investigación menos la que muchos consideran verdadera y sentenciando que "lo importante es que algo así no vuelva a suceder" para a la postre darle un orientación informativa de "caso cerrado".

Pero la herida sigue abierta y así continuará mientras exista un sólo periodista (como es mi caso) o un sólo ciudadano español que continúe sufriendo represalias -en algunos casos, muy graves- por el hecho de haber investigado hace años la verdad que existe detrás del envenenamiento criminal masivo que cercenó las vidas de 20.000 hombres, mujeres y niños de nuestro país -y de sus familias- y que se atribuyó oficialmente al aceite de colza desnaturalizado.

El reportaje

Quiero, antes de comenzar mi relato, mostrar mi agradecimiento a todos aquellos médicos, científicos, profesionales de la salud, ciudadanos que denunciaron la verdad y a todos aquellos periodistas verdaderos que arriesgaron -a veces, con trágico resultado- sus vidas (a muchos de los cuales, como es el caso de Andreas Faber Kaiser yo no les llego ni les he llegado nunca a la suela del zapato). También quiero destacar especialmente la valentía que tuvieron algunos periodistas del mítico Diario 16, publicando informaciones que otros medios escondían, con gran riesgo para sus personas. No olvido tampoco a todos aquellos que han sido represaliados por haber investigado la versión no oficial del Síndrome: yo soy uno de ellos y las consecuencias de haber reabierto en su momento una línea de investigación que los poderes públicos habían conseguido -recurriendo a todo tipo de métodos- cerrar, me ha conduciendo, a pesar de haber transcurrido décadas- a estar padeciendo una campaña de destrucción de mi prestigio como persona y contra mi patrimonio, toda vez que su campaña contra mi prestigio profesional ya ha sido ejecutada.

Nos remontamos al año 1997. En aquellos momentos, yo era un periodista pionero en la investigación a través de una Red, Internet, cuyo uso aún no se había popularizado. Investigando, encontré un simple y sencillo texto que, no obstante, presentaba un contenido demoledor. Un texto simple, perdido en los confines de la Red, olvidado como este blog... Pero este texto logró su propósito: reabrir un caso que oficialmente había quedado cerrado y que, hasta el día de hoy, ha permanecido abierto.

Decidí profundizar en aquel asunto, investigué, encontré fuentes de gran mérito y valor y fruto de estas acciones escribí un reportaje que entregué al diario El Mundo, en concreto a Miguel Ángel Mellado -a la sazón responsable del suplemento Crónica, con el que había inciado una colaboración- y que llegó también a las manos de Alfonso Rojo, entonces subdirector del periódico. A continuación os presento el reportaje mencionado, que reabrió de nuevo el “caso cerrado”.

Podéis leer el reportaje en la fotografía que aparece debajo.